Empieza a rodar las bicis!!!!!.
Tras un buen descanso en el hostel de Oporto, desayunamos en el salón del mismo y nos despedimos de los anfitriones , en especial de Marina ,nacida en Serbia y que gestiona junto a su marido el Porto Wine Hostel : ayer tuvo el detalle de ofrecernos dos porciones de un hojaldre de verdura recién hecho, que rico!!!!.
La primera jornada la hemos planificado para llegar hasta Esposende, tal y como recomienda la guía Camino de Santiago (Antón Pombo).
El día amanece despejado y con una temperatura excelente.
Ponemos el GPS (Garmin Etrex 30x) para salir de Oporto y la ruta nos dirige , por un agradable paseo hasta la desembocadura del rio Duero en el Océano Atlántico.
Las barcas amarradas en la orilla y las gaviotas pescando lo que pueden nos saludan.
También un pareja de policías parecen escoltarnos en nuestra salida de la ciudad.
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| Saliendo de Oporto!!!!! |
Estar en el punto donde el río Duero desemboca en el Océano Atlántico bien merece una parada para hacer fotos y disfrutar del oleaje rompiendo contra el espigón.
Da pereza arrancar , pero el Camino nos espera. En este punto comienza el recorrido hacia el Norte, bordeando la costa del Océano hasta llegar mañana por la tarde a otro gran río , en este caso el Miño.
Los primeros kilómetros van en dirección a Matosinhos , donde nos espera otra agradable sorpresa.
Tras recorrer el paseo marítimo de Matosinhos nos espera , al final del mismo este edificio , decorado con las conchas peregrinas y estas mujeres marineras , con las que inmortalizamos el momento.
En el edificio hay un punto de sellado para la credencial , que es el "pasaporte" que llevamos los peregrinos , en nuestro caso , bicigrinos y que vamos sellando en diferentes puntos del Camino ,para dar fiel reflejo del peregrinaje , una vez lleguemos a Santiago de Compostela.
Y en este caso se completa el sello con una pegatina con un código QR , que explica la historia de la concha y con una chapa que enseguida pinchamos en nuestras alforjas.
Los siguientes 25 kilómetros transcurren paralelos a la costa , viendo en todo momento las olas que bañan las playas del recorrido.
A la salida de Matosinhos hacemos una breve parada en una ermita que hay en lo alto de una loma y desde ella ya divisamos un elemento arquitectónico que va predominar en la etapa de hoy y en la de mañana , cuando nos acercamos o incluso pedaleamos sobre la arena de las playas.
Una infraestructura de pasarelas de madera que permiten salvar la arena , lo que facilita mucho el recorrido y que además sirve para proteger las bellas playas. La guía nos indica y es lógico que no debemos pasar por las pasarelas con las bicis , ya que estribaríamos y sería peligroso si hay mucha gente caminando por ellas.
Lo que si haremos es disfrutarlas en tramos cortos , cuando vemos que no hay nadie.
Que gracioso!!!!. Nos explica el motorista que ha adaptado el sidecar de su moto para que pueda viajar cómodamente su perro.
Después de disfrutar de la playa se merece un buen descanso.
Nos despedimos de ellos y seguimos nuestra en dirección a Vila do Conde.
Todavía nos quedan algunos tramos de arena y pasarelas y en uno de ellos , donde parece que se corta el camino , un ciclista de la zona nos indica que le sigamos y nos lleva por el tramo adecuado: muito obrigado!!!!!
Llegamos a Vila do Conde, salvando el río Ave , por un puente y nos damos un paseo por su orilla hasta la carabela de esos marineros portugueses , que junto a los españoles , se repartieron el mundo , con su dominio de los mares , con la culminación del descubrimiento de América.
Son las 13:30 y solo nos quedan 25 kilómetros para terminar la etapa , así que decidimos buscar un sitio para comer algo en esta bonita localidad.
Nos dirigimos al centro del pueblo ,donde aprovechamos para sellar la credencial en la iglesia , pero no vemos ningún bar y tenemos que desplazarnos hasta un parque donde vemos una terraza con un pequeño edificio y paramos a ver que nos pueden servir: una tosta mixta y una pizza , con dos refrescos nos vuelven a cargar de energía.
Seguimos pedaleando , junto al mar , ahora por un carril bici que va paralelo a la costa.
Unos kilómetros más adelante el camino se introduce un poco hacia el interior: dejamos de ver el mar , pero si podemos escuchar el oleaje. El paisaje cambia un poco y ahora predomina el bosque , mientras empezamos a conocer las calles de pavés que van a predominar , cuando se atraviesan las pequeñas localidades portuguesas.
La zona es de aprovechamiento agrícola y son muchos los campos de cultivo de hortalizas que nos encontramos en este tramo.
Llegamos a Apúlia , donde también sellamos la credencial en su iglesia.
A la hora de sellar se puede ir a cualquier edificio , del tipo que sea (tienda, bar, ayuntamiento, albergues) , pero lo más habitual es ir visitando las iglesias , en las que unas veces nos espera el párroco para sellarnos y otras veces ,aunque no hay nadie , tiene un espacio habilitado con el sello y un bolígrafo.
Y esto es muy común en los diferentes Caminos de Santiago que se puede recorrer.
Últimos minutos antes de llegar a Esposende.
Hoy hemos reservado una habitación para los dos solos en el Hostel Eleven : más que recomendable.
Super limpio y todo nuevo.
En el edificio principal están las habitaciones compartidas , la cocina que podemos usar todos y el comedor.
Luego , tras pasar por un coqueto patio interior , hay dos habitaciones dobles. La nuestra es la de planta baja y está perfecta.
Las bicis las dejamos en el patio , así que estamos como en casa.
Y para poner la nota máxima nos indican que mañana tenemos café , leche y bizcocho casero para desayunar y el precio es el donativo que cada uno quiera dar: sin duda hay que ser agradecidos cuando te atiende tan bien!!!!!.
Aprovechamos para poner la lavadora y darnos una reconfortante ducha.
Por la tarde visitamos Esposende que está engalanado por la Semana Santa: en las iglesias las imágenes están adornadas con mantos de flores y la calle principal la recorremos a través de una alfombra morada , mientras se escucha música religiosa de fondo.
No es un pueblo demasiado turístico , así que se está muy tranquilo.
Anochece y nos vamos al hostel , para cenar los dos bocadillos de tortilla de chorizo que nos habíamos preparado ayer en Oporto.
Christian se queda descansando en la habitación , mientras yo salgo un rato para ver la procesión que sale esa noche por Esposende.
Una bonita etapa para empezar nuestro Camino de Santiago Portugués.
Un recorrido muy cómodo para los ciclistas y una mezcla de paisajes , predominando la costa , pero con algunos bosques en la segunda mitad del día , que solo son el aperitivo de lo que iremos descubriendo en las próximas jornadas.
Para finalizar esta entrada , os dejo los enlaces del Wikiloc y Strava , tanto de la etapa de hoy , cómo de nuestro Camino Portugués completo.