sábado, 28 de mayo de 2022

Día 00: Antes de empezar a pedalear, visitamos Oporto (14-04-2022)



Por fin!!!!!! Que ganas tenía de que llegase el momento de poder hacer este viaje cicloturista, por varios motivos.
El primero y principal es porque es el primer viaje cicloturista que voy a realizar en compañía de mi hijo Christian , que me lleva viendo varios años, como me cargo  mis cosas  en las alforjas y realizo viajes por diferentes recorridos: varios Caminos de Santiago por España y Francia , Montañas Vacías ,etc y habíamos dicho que en cuanto pudiésemos lo haríamos juntos.
Y el segundo motivo es porque la pandemia del Covid 19 nos había obligado a posponerlo.
Pero como todo llega , ya estamos aquí , en la Semana Santa del 2022 y el viaje arranca.

El viaje elegido es un tramo del Camino de Santiago Portugués , que adaptaremos a nuestras posibilidades y gustos.
Como todos los viajes , el punto de partida y llegada es el que uno quiere y nosotros nos decantamos por seis días de pedaleo , partiendo desde Oporto para llegar a la Catedral de Santiago de Compostela.
Para elegir los recorridos es recomendable documentarse un poco (internet es fuente inagotable de blogs de otros viajeros y páginas de cicloturistas), para ver perfiles y dificultades del recorrido, alojamientos , sitios de interés,etc.....  
El Camino Portugués tiene dos variantes principales, la del interior y la de la costa.
Probablemente , por el interior serán mayores las referencias históricas a visitar , pero el tirón de la costa y el mar es grande.
 Os adelanto que nosotros nos decantamos por una mezcla de ambas.
Como veréis en entradas posteriores , pedalearemos junto al mar durante dos etapas , hasta a llegar al río Miño, donde en vez de cruzarlo para seguir por la costa , tomaremos la orilla portuguesa del río para enlazar con el Camino Interior en Tui; pero todo esto lo iremos viendo más adelante.
Porqué seis días???
Como es el primer viaje en bici de Christian , me ha parecido una cantidad de etas razonables.
Son un total de 270 kilómetros que hemos dividido en jornadas  cómodas, con la idea de  pedalear hasta la hora de comer y disfrutar de las tardes para hacer turismo y descansar.
El perfil de recorrido es llano , aunque como digo yo , ningún recorrido es  fácil. Pero si es cierto que este Camino es uno de los más agradables para hacer en bici.
Y por último , los alojamientos. Por mis experiencias anteriores , lo que hago es llevar apuntadas varias opciones en cada final de etapa previsto , pero sin confirmar ninguna reserva.
Cada tarde y viendo como ha ido el día , reservo el alojamiento del día siguiente.
Como todavía hay cierta incidencia de Omicron , nos vamos a decantar por alojamientos con habitaciones de pocas camas: algunos días dormiremos solos y otros , como mucho compartiremos habitación con otras dos personas. Lo que si elegimos son sitios con la posibilidad de guardar las bicis y , muy importante, con cocina completa comunitaria , que nos da la posibilidad de hacernos la comida o la cena.
Opciones hay muchas y solo es cuestión de adaptarlas a los gustos de cada uno.


Otra cosa que he hecho en varias ocasiones y que a mí me gusta es desplazarme hasta el punto del final del viaje en mi coche, para tenerlo allí cuando acabemos el recorrido, regresar a nuestra ciudad de residencia: lo único que hay que hacer es desplazarse, bien por tren , avión, bús o furgoneta al punto de inicio.
 El miércoles 13-04-2022 , cargamos las bicis en el coche y viajamos desde Vitoria-Gasteiz hasta Santiago de Compostela.
La noche la pasamos en el albergue "La Credencial" , que ya se ha convertido en mi base de operaciones en varios  Caminos de Santiago realizados. "La Credencial" lo tiene todo: amabilidad, limpieza, comodidad , dentro de un ambiente peregrino muy agradable.



En apenas cinco minutos llegamos a la estación intermodal de Santiago de Compostela: la estacón de autobuses es nueva y la han ubicado junto a la estación del tren, que gran idea y que práctico para los viajeros.
Como nos queda un rato hasta que llegue el autobús que nos bajará hasta Oporto , directos al bar de la estación para desayunar.
Han un gran trasiego de peregrinos que han terminado sus Caminos y regresan a sus casas.

Viajar en autobús con las bicis requiere cumplir algún requisito , pero es bastante sencillo y cómodo.
Importante reservar con tiempo los billetes porque no se suelen permitir más de 2-3 bicis por bus.
El otro requisito es que deben de ir metidas en una bolsa que evite daños al resto del equipaje. 
Nosotros tenemos unas bolsas que vende la empresa ALSA por 10€ y son más que suficientes. Y no es necesario desmontar ni los pedales ni el manillar. 
Lo que hacemos es quitar la rueda delantera , girar el manillar y meter el conjunto atado con un par de cintas , dentro de la bolsa. Cuando llega el autobús solo hay que ser amable con el chofer para que nos facilite el acomodo de las bicis. En tren también se puede hacer lo mismo, teniendo la precaución de asegurarnos de que nuestro tren lo permite.
En España nos queda mucho que avanzar en este aspecto , aunque no creo que tardemos , debido al auge que está cogiendo el mundo cicloturista. Francia , por donde también he viajado en bici está más preparada y tiene vagones exclusivos para las bicis , donde no es necesario desmontarle ningún elemento , viajan con uno más. 

Tras tres horas y media de viaje, con paradas en Vigo, Valença do Minho y Braga,  llegamos a Oporto, donde tenemos reservada una habitación compartida con otras dos personas en el PORTO WINE HOSTEL.
Antes de alojarnos , como es la hora de comer , nos acercamos a un pequeño bar donde nos sirven un delicioso kebap, con mi primera cerveza 
Super Book.
El Hostel Porto Wine está decorado con temática dedicada al famoso vino de Oporto y cuando ros reciben nos obsequian con una copita.


La tarde la dedicamos a visitar Oporto y nos ha encantado el ambiente de la misma.
Nos llama la atención la cantidad de españoles que están visitando la ciudad , parece que estamos en España.
Al lado del hotel visitamos la iglesia del Carmen y nos acercamos a la famosa librería Lello , pero no entramos porque hay una cola larguísima y queremos aprovechar para visitar mas puntos de la ciudad.
Lo más destacado y emblemático del la ciudad , sin duda es el espectacular puente , sobre el río Douro , de Don  Luis I (año 1886) y realizado por un discípulo de Eiffel. Darse un paseo , cruzando el puente, mientras  los guardas de seguridad nos avisan de la entrada y salida de los tranvía se hace imprescindible.
Las vistas desde aquí de la ciudad son inmejorables.





Bajamos a las calles que divisamos desde las alturas, donde se aprecia un buen ambiente.
Terrazas llenas, con música callejera, a orillas del río Douro , antes de tomar el camino de retorno al hostel.
Aprovechamos para comprar algunas viandas para prepararnos la cena y para el el desayuno y el almuerzo de mañana.
El hostel tiene una cocina con salón comunitarios que se puede utilizar y compartir. Hoy cenaremos pasta con salchichas y para mañana nos haremos un par de tortillas de chorizo , para llevarlas en las alforjas con kit de emergencia.
Siempre es bueno llevar algo de comida en las bici, por sino no coincides con pueblos ,cuando te apetece comer o por si encuentras algún lugar de descanso a tu gusto y decides comer allí.
Parar en un lugar especial y comer lo que antes has preparado no lo iguala ningún restaurante .
Bonito día el que hemos pasado , preludio del inicio de nuestro Camino Potugués.

Y como haré en el resto de entradas , al final de las mismas , os dejo los enlaces de Wikiloc y Strava  de cada etapa y del viaje completo.
Hoy los enlaces del Camino Portugués realizado en los 6 días.




viernes, 27 de mayo de 2022

Día 01: Oporto-Esposende : 61KM (15-04-2022)




Empieza a rodar las bicis!!!!!.
Tras un buen descanso en el hostel de Oporto, desayunamos en el salón del mismo y nos despedimos de los anfitriones , en especial de Marina ,nacida en  Serbia y que gestiona  junto a su marido el Porto Wine Hostel : ayer tuvo el detalle de ofrecernos dos porciones de un hojaldre de verdura recién hecho, que rico!!!!.
La primera jornada la hemos planificado para llegar hasta Esposende, tal y como recomienda la guía Camino de Santiago (Antón Pombo).
El día amanece despejado y con una temperatura excelente. 
Ponemos el GPS (Garmin Etrex 30x) para salir de Oporto y la ruta nos dirige , por un agradable paseo hasta la desembocadura del rio Duero en el Océano Atlántico.
Las barcas amarradas en la orilla y las gaviotas pescando lo que pueden nos saludan.
También un pareja de policías parecen escoltarnos en nuestra salida de la ciudad.

Saliendo de Oporto!!!!!
Estar en el punto donde el río Duero desemboca en el Océano Atlántico bien merece una parada para hacer fotos y disfrutar del oleaje rompiendo contra el espigón.


          





Da pereza arrancar , pero el Camino nos espera. En este punto comienza el recorrido hacia el Norte, bordeando la costa del Océano hasta llegar mañana por la tarde a otro gran río , en este caso el Miño.
Los primeros kilómetros van en dirección a Matosinhos , donde nos espera otra agradable sorpresa.

Tras recorrer el paseo marítimo de Matosinhos nos espera , al final del mismo este edificio , decorado con las conchas peregrinas y estas mujeres marineras , con las que inmortalizamos el momento.
En el edificio hay un punto de sellado para la credencial , que es el "pasaporte" que llevamos los peregrinos , en nuestro caso , bicigrinos y que vamos sellando en diferentes puntos del Camino ,para dar fiel reflejo del peregrinaje , una vez lleguemos a Santiago de Compostela.
Y en este caso se completa el sello con una pegatina con un código QR , que explica la historia de la concha y con una chapa que enseguida pinchamos en nuestras alforjas.

Los siguientes 25 kilómetros transcurren paralelos a la costa , viendo en todo momento las olas que bañan las playas del recorrido.
A la salida de Matosinhos hacemos una breve parada en una ermita que hay en lo alto de una loma y desde ella ya divisamos un elemento arquitectónico que va predominar en la etapa de hoy y en la de mañana , cuando nos acercamos o incluso pedaleamos sobre la arena de las playas.
Una infraestructura de pasarelas de madera que permiten salvar la arena , lo que facilita mucho el recorrido y que además sirve para proteger las bellas playas. La guía nos indica y es lógico que no debemos pasar por las pasarelas con las bicis , ya que estribaríamos y sería  peligroso si hay mucha gente caminando por ellas.
Lo que si haremos es disfrutarlas en tramos cortos , cuando vemos que no hay nadie.


Que gracioso!!!!. Nos explica el motorista que ha adaptado el sidecar de su moto para que pueda viajar  cómodamente su perro.
Después de disfrutar de la playa se merece un buen descanso.
Nos despedimos de ellos y seguimos nuestra en dirección a Vila do Conde.
Todavía nos quedan algunos tramos de arena y pasarelas y en uno de ellos , donde parece que se corta el camino , un ciclista de la zona nos indica que le sigamos y nos lleva por el tramo adecuado: muito  obrigado!!!!!


Llegamos a Vila do Conde, salvando el río Ave , por un puente y nos damos un paseo por su orilla hasta la carabela de esos marineros portugueses , que junto a los españoles , se repartieron el mundo , con su dominio de los mares , con la culminación del descubrimiento de América.
Son las 13:30  y solo nos quedan 25 kilómetros para terminar la etapa , así que decidimos buscar un sitio para comer algo en esta bonita localidad.
Nos dirigimos al centro del pueblo ,donde aprovechamos para sellar la credencial en la iglesia , pero no vemos ningún  bar y tenemos que desplazarnos hasta un parque donde vemos una terraza con un pequeño edificio y paramos a ver que nos pueden servir: una tosta mixta y una pizza , con dos refrescos nos vuelven a cargar de energía.


Seguimos pedaleando , junto al mar , ahora por un carril bici que va paralelo a la costa.
Unos kilómetros más adelante el camino se introduce un poco hacia el interior: dejamos de ver el mar , pero si podemos escuchar el oleaje. El paisaje cambia un poco y ahora predomina el bosque , mientras empezamos a conocer las calles de pavés que van a predominar , cuando se atraviesan las pequeñas localidades portuguesas.
La zona es de aprovechamiento agrícola y son muchos los campos de cultivo de hortalizas que nos encontramos en este tramo.
Llegamos a Apúlia , donde también sellamos la credencial en su iglesia.
A la hora de sellar se puede ir a cualquier edificio , del tipo que sea (tienda, bar, ayuntamiento, albergues) , pero lo más habitual es ir visitando las iglesias , en las que unas veces nos espera el párroco para sellarnos y otras veces ,aunque no hay nadie , tiene un espacio habilitado con el sello y un bolígrafo.
Y esto es muy común en los diferentes Caminos de Santiago que se puede recorrer.
Últimos minutos antes de llegar a Esposende.


 Hoy hemos reservado una habitación para los dos solos en el Hostel Eleven : más que recomendable.
Super limpio y todo nuevo.
En el edificio principal están las habitaciones compartidas , la cocina que podemos usar todos y el comedor.
Luego , tras pasar por un coqueto patio interior , hay dos habitaciones dobles. La nuestra es la de planta baja y está perfecta.
Las bicis las dejamos en el patio , así que estamos como en casa.
 Y para poner la nota máxima nos indican que mañana tenemos café , leche y bizcocho casero para desayunar  y el precio es el donativo que cada uno quiera dar: sin duda hay que ser agradecidos cuando te atiende tan bien!!!!!.
Aprovechamos para poner la lavadora y darnos una reconfortante ducha.
Por la tarde visitamos Esposende que está engalanado por la Semana Santa: en las iglesias las imágenes están adornadas con mantos de flores y la calle principal la recorremos a través de una alfombra morada , mientras se escucha música religiosa de fondo.
No es un pueblo demasiado turístico , así que se está muy tranquilo.
Anochece y nos vamos al hostel , para cenar los dos bocadillos de tortilla de chorizo que nos habíamos preparado ayer en Oporto.
Christian se queda descansando en la habitación , mientras yo salgo un rato para ver la procesión que sale esa noche por Esposende.

Una bonita etapa para empezar nuestro Camino de Santiago Portugués.
Un recorrido muy cómodo para los ciclistas y una mezcla de paisajes , predominando la costa , pero con algunos bosques en la segunda mitad del día , que solo son el aperitivo de lo que iremos descubriendo en las próximas jornadas.
Para finalizar esta entrada , os dejo los enlaces del Wikiloc y Strava , tanto de la etapa de hoy , cómo de nuestro Camino Portugués completo.








jueves, 26 de mayo de 2022

Día 02: Esposende-Caminha 57KM (16-04-2022)

 


Segundo día de ruta. Continuamos por tierras portuguesas. Viajar por Portugal es como sentirse en casa.

Los lugareños que nos vamos encontrando son todo amabilidad. Los horarios , comidas , precios y en general , las costumbres son muy similares a las de España y es que no en vano , por algo somos ambos ibéricos.

La etapa de hoy la podemos dividir en dos partes: la primera mitad del día , hasta la hora de comer, discurre por sendas y bosques , con entretenidos toboganes , alejados medio kilómetro de la costa. Los últimos 25 kilómetros los hacemos junto a la costa por la Ecovía del Norte , hasta llegar a Caminha .

Después de descansar plácidamente en el Hostel Eleven (Esposende) , nos despedimos del lugar con un espectacular desayuno que compartimos con otros peregrinos.
Que ricos los bizcochos caseros de naranja y nueces que nos servimos con el café y la leche que tenemos a nuestra disposición.
 Se paga con  el donativo que cada uno considere o pueda. 
Estos detalles son esos que uno siempre recuerda cuando echa la vista atrás.


Dejamos atrás la localidad de Esposende , saliendo por el carril bici que discurre por el paseo marítimo.
Enseguida nos desviamos hacia la derecha , dejando la costa , aunque a no mucha distancia , para entrar en Marinhas.



En la iglesia de Sâo Miguel (Marinhas) nos recibe el párroco y nos sella las credenciales con este original y antiguo artilugio.
Primero nos pone el sello y luego la máquina le da relieve.
El cura es super amable y cercano, así que  charlamos un rato.
Finalmente nos pone la fecha junto a los sellos y nos desea !!! "Bom Caminho"!!!.
Continuamos varios kilómetros , por asfalto adoquinado , que nos daremos cuenta , más adelante que es un tipo de firme muy habitual en las calles de estos pueblos portugueses. Ahora estamos pasando por Belinho con sus huertas y un original espacio habilitado para el descanso, con un banco , una fuente y un original monumento a Santiago.
       

Salimos del pueblo y nos adentramos en pleno bosque , por una estrecha senda , que va ascendiendo y que se hace no ciclable en un pequeño tramo: pie a tierra para sortear las piedras y las ramas .
Parece que acabamos de llegar a la selva. 
Enseguida y ya montados en la bici, rápido descenso por la senda hasta llegar a uno de esos sitios especiales: un paso de piedra , sobre el río Neiva , junto a un molino rehabilitado en vivienda.


 

Y al otro lado del río , antes de continuar por una pista en subida , un indicar , labrado en la piedra que nos indica la localidad a donde nos dirigimos: Castelo do Neiva y su iglesia de Sâo Tiago de Castelo do Neiva

            

         


Tras la subida por la pista de tierra salimos a la carretera para continuar subiendo ,ahora con rampas exigentes , durante un kilómetro hasta llegar a la iglesia , que visitamos y donde aprovechamos para almorzar alguna chocolatina que llevamos en las alforjas, junto al monumento.

     

El track nos indica que hay que seguir por una rampa que parece imposible , así que tomamos una alternativa que vemos en el Garmín y que nos hace retroceder unos metros por la carretera para salirnos en una curva por una pista que nos baja hasta la carretera.
Rápida bajada por calles empedradas y algún tramo de tierra, entre bosques de robles y eucaliptos , hasta salir al pueblo de Vila Nova de Anha. 


En este punto el camino parece ir hacia la derecha , pero se ve con muchas piedras y decido continuar recto , ya que parece que la pista se une más adelante con el camino: finalmente nos toca bajar por un pequeño terraplen. Un viaje sin alguna aventura no es lo mismo!!!!!
Ya solo nos queda dejarnos caer , por una carretera con arcén , hasta entrar en Viana Do Castelo , por el espectacular puente Eiffel , de 900 metros de longitud .

    
                         

Junto al rio Lima , en Viana do Castelo , encontramos este pintoresco restaurante , decorado con la cerámica típica de la zona y con fado portugués sonando de fondo y con sitio en las mesas que hay en la calle , así que lo escogemos para comer.
Un delicioso arroz con pato y unas pataquiñas (parecido a unas croquetas) de bacalao: todo muy rico y a buen precio.
Mientras tanto hemos dejado sobre las bicis la ropa que lavamos ayer y que no se había secado: no hay como tener necesidades para agudizar el ingenio.  Terminamos de comer y salimos del pueblo , pasando antes por la plaza del pueblo y recorrindo sus calles adoquinadas.

                
    
La segunda parte de la etapa totalmente distinta a las carreteras y sendas , con sus subidas y bajadas , recorridas esta mañana. Tenemos por delante la Ecovia Litoral Norte.
El Camino de Santiago de la Costa , en este punto continua por el bosque , protegidos del viento de la Costa, pero nosotros tomamos la alternativa de la ecovia , que discurre , junto a la costa , para variar el paisaje de la mañana y disfrutar del ruido de las olas rompiendo casi sobre las ruedas de nuestras bicis.

 



 
     


                        





    



Espectaculares las playas de dunas , por  las que nos vamos encontrando diferentes edificaciones , desde pequeños molinos de piedra a estas casetas de pescadores que siguen utilizándose.
A la izquierda llevamos la costa, con el océano Atlántico y a la derecha bosques de pinos: la pista asfaltada va serpenteando por ambos paisajes.
Superado el viento de los primeros kilómetros , la ruta se hace más amigable y da gusto pararse a hacer fotos con el rumor de las olas a nuestro lado.
Por aquí continúan las pasarelas de madera que nos ayudan a sortear la arena sobre la que nos encontramos: se lo han currado los portugueses que  han conseguido integrar estos "puentes" perfectamente con el paisaje.


Junto a las rocas que defienden la costa de las mareas nos encontramos con las ruinas de una fortaleza y tomamos , para mí , la foto de nuestro Camino de Santiago de la Costa: que os parece???.


Como decimos Christian y un servidor : FOTÓN!!!!!!!!
El sitio es mágico y parece que estemos en la época de los vikingos , en tierras escocesas , aguardando para entrar a conquistar el fuerte.

Estamos llegando a Vila Praia de Âncora y de nuevo nos juntamos con las flechas amarillas del Camino de Santiago.
Como se puede observar , en algunos tramos , la arena ha tapado el recorrido y no hay más remedio que echar pie a tierra.
Esto , en vez de ser un problema , es un aliciente más para  hacer especial el recorrido y el viaje.
Entramos en el pueblo y la Ecovía  Litoral Norte se convierte en un carril bici que discurre junto al paseo marítimo del pueblo.


Últimos 10 kilómetros , para llegar a Caminha , muy cómodos.
Apenas son las 16:00 horas , así que los recorremos disfrutando del paisaje y charlando con algún bicigrino con el que coincidimos.
Llegamos a Caminha y nos dirigimos al alojamiento que ayer reservamos: una habitación para los dos en el "Hostel Arca Nova Güest": la fachada no está muy cuidada , pero el interior de albergue es más que correcto. 
Una habitación muy limpia , con el mobiliario recientemente cambiado y una cocina comunitaria muy amplia y con todos los servicios , que utilizaremos por la noche para prepararnos la cena : compraremos unas albóndigas, para hacerlas con la pasta que llevamos en las alforjas de la compra de algún día anterior.
Antes una merecida ducha y un paseo por el pueblo , para tomarnos algo fresquito en una de las terrazas que hay en la céntrica plaza del pueblo.
Mientras, charlamos sobre las vivencias del día y echamos un vistazo a la jornada de mañana , que como veréis, será de descanso , con apenas 30 kilómetros de pedaleo.

 
Caminha , situada en el estuario del Miño y en la frontera con España, es una localidad fortificada y con varios edificios y monumentos que hacen pensar de la importancia de la misma en siglos anteriores .
En la foto , el chafariz o fuente de tazas de la Praça Conselherio Silva Torres.
Detrás , la torre del reloj, única puerta fortificada que se conserva  y que data de la Edad Media (siglo XIII).
En esta localidad , la mayoria de los peregrinos optan por tomar un barco ,para cruzar el Miño y llegar a la localidad , ya española de A Guarda, para continuar por la costa en dirección a Vigo.
Nosotros vamos a optar por alargar nuestra estancia un día más en Portugal y como veréis mañana lo que haremos es tomar una pista ciclista que va junto al río Miño hasta Valença do Minho.
Una opción que ya os adelanto , muy recomendable y sobre todo para los que vamos en bici.

   

Para terminar el día y antes de subirnos a la habitación a ver los canales españoles en la tele , preparamos la cena y compartimos las pasta con albóndigas que nos sobra con un grupo de tres peregrinos extranjeros que , solo tienen embutidos y patas fritas y les ha llamado la atención el olor de nuestra cazuela: lo bien compartido, bien sabe.
Como en entradas anteriores y posteriores , os dejo los enlaces de Wikiloc y Strava de la etapa de hoy y del recorrido completo:





               


                                               











                                                                         

                           







Día 00: Antes de empezar a pedalear, visitamos Oporto (14-04-2022)

Por fin!!!!!! Que ganas tenía de que llegase el momento de poder hacer este viaje cicloturista, por varios motivos. El primero y principal e...