Etapa reina de nuestro Camino de Santiago Portugués. El cuarto de día de pedaleo , entramos en Galicia para disfrutar de la espectacular provincia de Pontevedra.
Una mezcla de paisajes y entornos impresionantes , con 800 metros de desnivel positivo, que para ir con alforjas , le imprime a la jornada de un puntito de dureza interesante , aunque muy llevadero.
Sin duda y mira que todas las etapas están siendo espectaculares , está además va ser mágica.
Os la contamos!!!!!.
Desayunamos en la panadería que nos recomendaron anoche en el Hotel Val Flores y aciertan de pleno.
Desayuno generoso y a buen precio.
Tomamos la calle que baja hasta la salida del pueblo y la salida de Portugal por el espectacular Puente Internacional , que nos deja en España, tras cruzarlo.
Por la parte inferior del mismo circulamos vehículos y peatones y por la parte superior van los trenes.
En apenas unos metros nos adelantamos una hora en el tiempo , por la diferencia horaria entre España y Portugal. Por este motivo hemos arrancado a las 07:30 , porque un kilómetro después ya son las 08:30.
Entramos a Tui y tomamos la calle empedrada que sube a su catedral románico gótica , consagrada el año 1225 y reformada en los siglos XV y XVI. Destaca su hermoso pórtico de mediados del siglo XIII, con esculturas de apóstoles , santos y reyes , con detalles muy bien definidos y conservados.
En este punto y aunque suelo ser partidario de quedarme siempre con las cosas positivas , tengo que contar la anécdota que nos ha ocurrido y que nos ha dejado un poco fríos a la vez que sorprendidos , pero en fin!!!. Hemos dejado las bicis delante de una puerta , que estaba cerrada y que resulta ser una tienda (deciros que son las 08:45 AM) . Las bicis no está, candadas y se puede desplazar si a alguien le molestan.
Cuando regresamos de visitar la catedral la señora nos monta una queja , que parecería que le hemos causado un grave problema y todavía está terminando de abrir la tienda . Sin más , por contarlo, cuidado con la tienda que justo hay frente a la fachada de la Catedral: la señora es poco acogedora y comprensiva , bajo nuestra humilde opinión. Desde aquí y si alguna vez lee mi blog , pedirle disculpas y como dijo el émerito: Lo siento, no volverá a pasar, aunque donde dije Digo digo Diego🙏😇.
Como he dicho todo se ha quedado en una anécdota y antes de salir de Tui ya lo hemos olvidado.
La salida de la localidad ayuda: espectacular la llegada al puente medieval da Veiga , donde han colocado una escultura de un peregrino.
Imprescindible dejar recuerdo del lugar con la correspondiente instantánea.
Ritual que repetimos todos los peregrinos , compartiendo los móviles , para hacernos las fotos unos a otros .
BUEN CAMINO y además de verdad: este sigue , adentrándose en un bosque de cuento , por una senda de tierra.
Empiezan las "corredoiras" gallegas , que iremos alternando con tramos asfaltados y que se irán repitiendo desde aquí a Santiago de Compostela.
Son caminos de tierra excavados en pleno bosque y que te llevan , encajonados entre los taludes , dándole un punto muy característico a estos tramos .
Yo los descubrí en primer Camino (año 2015) y no me canos de descubrirlos , ya que cada uno es especial y diferente. Y encima , casi siempre son en bajada y es alucinante , lanzarse por ellos.
Discurre nuestro camino sobre las bicicletas , disfrutando de estos bosque , unas veces con robles o pinos y otras con estirados eucaliptos.
Vamos saludando a los peregrinos que nos vamos encontrado , además de ir coincidiendo con los bicigrinos, que van a ritmo parecido al nuestro , que por cierto es casi el mismo que los que van a pie, ya que vamos parando para ir disfrutando de lo que nos va regalando el Camino.
Y tras varios kilómetros y con apenas siete kilómetros recorridos , llegamos a un sitio de esos que sorprenden.
Ponte das Febres, lugar vinculado a la vida de san Telmo , predicador que encontró en este retiro su última hora , tal y como refleja la losa que acompaña a los recuerdos que van dejando los peregrinos a su paso. Y para completar y acompñar el momento una pareja de gaiteros amenizan nuestro paso a través de la pasarela de madera que sortea el arroyo y que facilita el paso. Sin duda uno de los momentos de día y del Camino Portugués.
Seguimos nuestro camino disfrutando de las espectaculares corredoiras : la mayoría de las veces son caminos de tierra , pero a veces te encuentras sorpresas que le dan todavía mas belleza al paisaje y al pedaleo.
En esta ocasión y tras pasar por un puente de piedra , la senda sigue con estas grandes losas , que recuerdan a las antiguas calzadas romanas.
Tras casi 20 kilómetros llaneando nos estamos acercando a O Porriño y vemos un letrero que nos indica lo mismo que habíamos leído en el libre guía que llevamos : recomiendan tomar el "Camino Complementario", para evitar pasar por el recorrido original , ya que en esta ocasión pasa por un polígono industrial , sin ningún interés y con peores vistas.
Los "Caminos Complemetarios" suelen tener algún kilómetro más de longitud , motivo que a veces hace que los peregrinos que van caminando se lo piensen , pero nosotros que vamos en bici , siempre optamos por estas variantes que nos garantizan un recorrido mucho más agradable.
En esta ocasión la alternativa es una cómoda pista que nos lleva hasta O Porriño. Al entrar en el pueblo intentamos sellar la credencial en la iglesia , pero está cerrada , así que cambiamos de edificio y nos acercamos al Ayuntamiento , ubicado en una casona de piedra con la fachada restaurada.
Salimos del pueblo por la N-550 ,para retornar de nuevo , tras un par de kilómetros a las flechas amarillas del Camino, para atacar la primera subida exigente del día : un tramo duro por una carretera local para pasar por el pueblo del Mos. La pequeña localidad está muy bien acondicionada para acoger peregrinos , con un albergue y un hotel , además del grandioso edificio rehabilitado del Pazo do Marqueses de Mos.
En esta localidad nos encontramos con este espectacular hórreo de granito y a la dueña de la casa donde se ubica y le preguntamos por la antigüedad de esta maravilla.
Nos explica que tiene más de cien años y que al estar en el Camino de Santiago ha sido declarado Patrimonio y no se puede mover de su sitio ni modificarlo, solo mantenerlo.
Galicia está lleno de estos antiguos graneros, muchos son modernos , pero todavía se conservan preciosidades como esta. Y a continuación la segunda dura subida de la jornada hasta llegar a la capilla de Santiaguiño , ubicada en un prado , en pleno cruce de caminos , pero por desgracia cerrada. Una pena!!!!.
Cruzamos la carretera y de nuevo a disfrutar con la panorámica que nos ofrece la altitud, ya con el pueblo de Redondela al fondo.
Tras un vertiginoso descenso llegamos a Redondela , donde vamos a realizar una parada para comer.
En principio , elegimos una mesa en la terraza del bar y elegimos el menú peregrino (ensalada y hamburguesas con una ración de calamares) , pero antes de que nos sirvan , arranca una tormenta de viento que nos obliga a meternos en la carpa del restaurante. Comemos de lujo y además la tormenta se aleja.
Nos quedan solo 17 kilómetros para llegar a Pontevedra , pero todavía tenemos que saldar mas de 300metros de desnivel positivo , con la tercera y cuarta subida duras de la jornada.
Afrontamos la primera de ellas , para , una vez superada , descender , callejeando hasta el puente de piedra que nos da entrada a la localidad de Ponte Sampaio.
Magnifico el puente, de origen romano y estructura de la Edad Media , con sus 10 arcos.
El Orux maps del móvil nos indica, con sus colores rojos, que la pendiente del Camino oficial es de aúpa y además por camino de tierra , así que tomamos una pequeña carretera local contigua , que nos lleva al mismo punto , posiblemente con un desnivel similar , pero al rodar por asfalto se hace más llevadero.
Cambiar la tierra por el asfalto no repercute en el paisaje que vamos viendo, ya que ambos caminos discurren contiguos.
Preciosos descenso hasta encontrarnos con un desvío provisional por las obras , no sabemos si de alguna carretera o del AVE.
Y de nuevo se nos ofrece otro Camino Complementario para llegar a Pontevedra.
Se trata de la Senda Fluvial del Río Tomeza: un serpenteante camino de tierra , donde los arboles nos protegen del sol y cuyas raíces sobresalen, siendo necesario ir atentos para no tropezar con ninguna. Ya entramos en Pontevedra y como suelo hacer cuando llegamos a localidades grandes , ponemos el gps , para dirigirnos al alojamiento reservado : Casa Alicia.
Casa Alicia es una antigua casa , donde vive la familia que la regenta y alquilan habitaciones , con el baño compartido.
Nuestra habitación , de techos altos y mobiliario antiguo , con tres camas y un pequeño balcón: más que suficiente para acomodarnos y darnos una merecida ducha , antes de irnos de turismo por la ciudad pontevedresa.
Visitamos la Catedral y la ermita de la Peregrina, antes de callejear por el casco antiguo , donde buscaremos un bar para cenar : hoy de raciones!!!!!Muy chulo el casco antiguo de Pontevedra. Para completar el picoteo y después de susto que nos hemos llevado , porque pensábamos que habíamos perdido la bolsa del manillar de mi bici, donde llevo la documentación, cámara de fotos , credenciales y las llaves , nos tomamos un dulce y un café , en una pastelería , junto a Casa Alicia.
Etapa reina de nuestro Camino de Santiago Portugués , por el desnivel superado , pero , como he dicho antes , nada complicada y que se supera con facilidad.
Y el paisaje y las aventuras vividas , hace que se super cualquier camino que se nos presente.
Para finalizar el capítulo de hoy , aquí os dejo los enlaces de Wikiloc y Strava , de la etapa de hoy y del Camino Completo, para el que lo quiera seguir.



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