Tercer día de nuestro Camino de Santiago Portugués , que estamos disfrutando a tope.Buen tiempo, preciosos paisajes , buenos manjares y sin ningún percance, ni en las bicis ni en nosotros.
Hoy es la última etapa por tierras portuguesas , paralelos al Miño , con España enfrente , al otro lado del río.
Es la etapa más cómoda y corta de nuestro viaje y discurre por una ciclo vía , hasta llegar a la ciudad fortificada de Valença do Minho, donde pernoctaremos y donde visitaremos la fortaleza , que es la más completa , junto a la de Almeida de Portugal.

Espectacular el desayuno que tenemos incluido en el Hostel Arca Nova Guest , en Caminha.
Bajamos pronto, sobre las 08:00 y casi estamos solos.
Nos servimos la leche y el café y en el pequeño buffet , que tiene de todo nos vamos surtiendo de zumo, tostadas con mantequilla y mermelada, bizcocho de chocolate y hasta un pequeño bocadillo de jamón y queso. Como reyes!!!!!!!!.
Tras los primeros metros , después de recoger las bicis del garaje del Hostel , paramos a abrigarnos un poco , porque la mañana ha salido más fresquita y cruzamos el afluente del Miño , el río Coura por un largo puente y llegamos al pueblo de Seixas , donde paramos a sellar la credencial en la inglesa de Sâo
Bento. En la iglesia no hay nadie , pero encontramos el sello en la sacristía . Al salir nos encontramos con las personas que cuidan de recinto y les confirmaos que ya hemos sellado y nos despiden con un 👍👍.
Y en este punto , toca contar la anécdota del albergue Sâo Bento: durante la segunda mitad de la jornada de ayer , cada pocos kilómetros veíamos un letrero indicando que mñas adelante estaba el albergue Sâo Bento y nos preguntábamos si era cierta su existencia.
Pues si, por fin conocemos su ubicación , junto a la plaza e iglesia del mismo nombre. Por cierto se ve que es un albergue grande , de hay tanto anunciarse 😊😊😊 .
Y en Seixas es donde comienza nuestro pedaleo por la ciclo vía: en perfecto estado , discurre paralela al agua y de vez en cuando entra en alguna calle del pueblo.
Solo escuchamos el trino de los pájaros, que tranquilidad!!!!.
Llegamos a Lanhelas , punto donde coincidimos con la vía del tren que aparece al inicio de este capítulo: siguiendo mis costumbre viajeros , no puede faltar la foto de las bicis sobre los raíles.
Entramos en Vila Nova de Cerveira por su área recreativa : un espacio lúdico deportivo muy bien acondicionado con diferentes actividades . Como la etapa de hoy es corta , decidimos subir al pueblo para hacer una visita a su castillo.
Antes pasamos por su iglesia , donde estaba a punto de empezar la misa y donde también ponemos el sello en nuestras cartas de viaje (credencial).
Entramos al castillo fortaleza por su puerta almenada , para disfrutar de las vistas. También nos llama la atención los curiosos huevos de Pascua que se encuentran repartidos por el pueblo.
Nos reincorporamos a la Ciclo Vía , ahora con un paisaje más boscoso y pasando por alguna pasarela que sortea los puntos del recorrido que invaden el agua del Minho.
También nos paramos para disfrutar de las aves acuáticas que descansan en pequeños arenales que hay dentro del propio rio.
Apenas nos quedan 10 kilómetros para llegar a nuestro final de etapa de hoy , Valença do Minho, ciudad donde ya hicimos una parada hace unos días , cuando bajábamos en autobús a Oporto , desde Santiago de Compostela.
El último kilómetro , una vez que abandonamos la orilla del río , es una exigente subida hasta llegar al hotel que tenemos reservado , junto a la fortaleza de la ciudad.
El Hotel Val Flores , un edificio sencillo, con unos cuantos años ya encima , pero con las habitaciones limpias , más que suficiente para darnos una reconfortante ducha y descansar .
Las bicis las dejamos candadas en la escalera que baja al sótano , donde nos cuelgan la ropa que lavamos para mañana.
Justo saliendo del hotel , nos encontramos una mesa libre en un restaurante cercano y nos damos un merecido homenaje con dos generoso platos de comida portuguesa: churrasco para Christian y un hermoso trozo de bacalao para mi.
Y por la tarde toca hacer turismo. Obligada la visita a la fortaleza de Valença do Minho. Un recinto amurallado que parece otro pueblo en si mismo.
Hemos contado un total de cinco iglesias dentro de la fortaleza , lo que da idea de sus dimensiones.
Se mezclan bares , restaurantes y tiendas en los edificios que conservan las fachadas de siglos anteriores y que hacen del lugar un espacio muy agradable de visitar , porque además, aunque hay gente , no se tiene la sensación de agobio , porque los grandes espacios permiten que estemos bastante dispersos.
Christian se compra una camiseta del equipo de futbol portugués del Benfica.
En medio de la calle hay un chico tocando la guitarra y cantando ; nos sentamos en una terraza y parece que estamos en un concierto. Y en la foto la flecha amarilla que guía a los peregrinos.
Tras la entretenida tarde regresamos al hotel para descansar y echar un vistazo a la ruta de mañana.
La cena la hacemos en la habitación con las sobras que llevamos en las alforjas de días anteriores.
Para finalizar os dejo los enlaces de la ruta de hoy y del viaje completo de Wikiloc y Strava.





No hay comentarios:
Publicar un comentario